POR CALLES LLENAS DE CIENCIA
Ayer, 19 de junio, desde hace ya un tiempo, se programó en mi comunidad cristiana una excursión a Salamanca. Ciudad bella que recorrimos con un expléndido y radiante sol, lo que hizo que los edificios se volvieran más esplendosos con ese color dorado de las piedras que parece que se engalanan en cuanto les da un poco de luz los rayos del sol, de ahí que se la llama "la ciudad dorada".
La ciudad estaba llena de turistas y muchos jóvenes... por razón de estudios. En verdad fue un día para recordar y principalmente para agradecer por lo bien que lo pasamos todos.
Salamanca nos trae a la mente y al corazón recuerdos de antiguos ilustres: Fr. Luis de León, S. Juan de Sahagún, S Tomás de Villanueva, y tantos y tantos que han pisado estas calles y que nos hacen recordar que no pisamos cualquier urbe sino que su historia está llena de auténticas personalidades: "como decíamos ayer".
Salir a contemplar las bellezas de nuestras ciudades tendría que ser unos de nuestros hobbys para calmar el espíritu y darnos cuenta de lo que tenemos en nuestra tierra.
Por eso, os animo, si teneis la oportunidad, de visitar esta ciudad que si coincide con el clima que tuvimos ayer y con gente como con la que fui ayer, seguro que volverás a casa diciendo "¡qué bien lo hemos pasado""









fenicia dijo
Preciosa la ciudad charra,donde nació mi padre y donde ahora vive mi hijo máyor.
Siento por Salamanca un cariño muy especial.
Abrazos
20 Junio 2010 | 07:15 PM