POR FIN LLUEVE...
Ayer comenzábamos las vacaciones en el cole... BIENNNNNNNNNNNNNNNNNNNNN... y un grupo de compañeros nos fuimos a comer y desconectar de lo que con
el tiempo nos ha ido cansando...(de verdad, en serio) y después de una agradable comida, cada uno nos fuimos, después del riguroso beso de despedida, a sus lugares de origen... Llovía... ¡Por finnnnnnn! y los que ibamos a tomar el metro, optamos por caminar un poco bajo la lluvia... a mi me quedaba más lejos la boca de metro, pero decidí seguir caminando... hacía tiempo que no te´nía esa experiencia... caminar bajo la lluvia, escuchando el ruido de las gotas al golpear el paraguas... salpicando al dar los pasos, el frescor en la cara y alguna gota que te daba en la cara... y sentí en cierta forma alegría... primero por comenzar las vacaciones tan deseadas, pero también porque sentía lo que hacía tiempo que no sentía... Paseando por las calles bajo la cortina de lluvia que me recordaba viejos tiempos... Y es que conviene recobrar viejas experiencias tenidas de niño para no perder la inocencia y al mismo tiempo, quién sabe, la imprudencia de correr el riesgo de coger un resfriado... pero no importa, me rejuveneció un poco, sentí frescor en la piel, sensación de vida, deseos de saltar sobre los charcos y mojarme... Sentí no poder continuar caminando entre paraguas que nos protegen... Llegado a casa, sentí más el calor del hogar, la cálida ducha y el olor a ropa limpia... Hoy ha vuelto a llover y no está mal recordar aquellas viejas experiencias que nos ayudan a recobrar la esperanza y las ilusiones por que comprobamos que aún podemos hacerlo...







meblas dijo
Qué bueno es llegar a casa y recobrar el calor del hogar, la seguridad , la sencillez entre nuestras cosas, la protección..., son experiencias a las que estamos acostumbrados y no deberíamos, reconozcamos que también es estupendo tener todo esto. Un abrazo.
30 Diciembre 2009 | 07:15 PM