TIEMPO PARA UNO MISMO
Hoy es una tarde fría aunque esté abrazada por los rayos claros del sol... y es que aún estamos en invierno y por eso mismo no nos podemos extrañar de estas temperaturas... cuando parecía que el calorcito ya se acercaba... una vez nos vemos envueltos por lluvia y frío.
Y de lleno ya en la cuaresma, este tiempo nos invita a buscar esos momentos en los que uno se encuentra con lo más íntimo de sí mismo, con sus luces y con sus sombras, con sus gozos y sus heridas, quizá, el propio tiempo litúrgico nos invita a ser un poco nostálgicos por el tiempo pasado y no aprovechado hasta la final.
Es urgente encontrar con más frecuencia esos espacios en los que uno se sincera consigo mismo y uno mismo se planeta la orientación de la propia vida... su presente, su camino, su destino, su fin...
Quizá nos haya podido el trajín de la vida y nos haya podido el ritmo frenético de este mundo, pero urge una vez más pararse para encontrarse... para dialogar, para pondernos cara a cara con nuestro corazón y con el creador de todo.
El tiempo de la cuaresma se nos presenta como momento oportuno para decir... "me debo un tiempo", "me paro", "me siento"... y sólo, en el silencio del corazón intento ser sincero conmigo mismo y sin tapujos ni excusas reconozco mis limitaciones y mis debilidades...







