No se le ocurrió otra cosa al Emperador Augusto, que hacer un empadronamiento, cuando precisamente María estaba a punto de dar a luz al niño. José, antes de salir a su ciudad, Belén, se lo pensó mucho; preguntó a sus familiares más cercanos si era conveniente emprender este viaje largo en esas situación de Espera... Pero era buen ciudadano, el Emperador era exigente y pedía llevar a cabo pronto el listado de sus ciudadanos...
El viaje fue largo, no tanto por la distancia, a la que ya estaban acostumbrados, y María no hacía un tiempo había bajado a visitar a su prima Isabel, sino por el avanzado embarazo de la futura madre. Pero poco a poco, descansando de vez en cuando descansaban junto a sus compañeros de viaje. Junto a ellos hacían el mismo camino mucha gente, de distinta procedencia, pero al final del mismo origen familiar y con un mismo destino: Belén. Allí, en la “Ciudad del buen pan” se juntaría mucha gente que tenían como antepasados familiares de Belén.
Pasaron Jerusalén... Era una ciudad muy conocida por ellos... solían “subir” cada año a celebrar
Al principio los días pasaban rápido, pero ahora parecía que los días no tenían fin... La joven futura mamá sentía en sus entrañas que la hora, la gran hora del parto, no estaba muy lejos... Ella no tenía aún la experiencia del parto, pero conocía a alguna de sus amigas que ya eran madres y habían compartido con ella el momento más maravilloso de contemplar a su h ijo después de haber sufrido en situaciones el trabajo de dar a luz.
En el fondo tenía miedo.... todo estaba envuelto en un profundo misterio... No comprendía muy bien todo... todo era una constante duda pero al mismo tiempo una confianza en aquellas palabras del mensajero... Pero tenía miedo.
Se sentía en cierta forma acompañada por José, que era un hombre bueno... quizá no lo conociera lo suficiente, pero algo le decía su corazón que podía confiar en él. Ya había demostrado hace unos días su cariño al no denunciarla ante las autoridades por su misterioso embarazo.
José, durante el viaje se seguía preguntando en el futuro de María y del niño. Ya casi veían desde lejos el pequeño pueblo de Belén... Algunos pastores se quedaban mirando pasar la caravana... Sabían que iban a empadronarse, pero a ellos quizá no les preocupara mucho... ellos a lo suyo...













6 comentarios
teodoro-gallo
24 dic 2008 | 05:41 AM
Todos vamos de camino, un caminar en la vida, mientras nos sostenemos unos a otros y quisiera pedir a "tarecus" una bendición solemne para ese Duende que sale en mi blog, lo necesita. ¿podría ser?...se que cuando "tarecus" lo hace desde el corazón algo ocurre...siempre bueno...¿podría pedirte eso?...
teodoro-gallo
24 dic 2008 | 03:35 PM
espero que esta noche en esa Misa del Gallo, recuerdes especialmente lo que te he pedido...tú un cura especial para un "duende" especial.
Te lo ruego
Tarecus
24 dic 2008 | 09:33 PM
Ten por seguro que lo tendré muy presente esta noche... espero que tú también me tengas presente...
teodoro-gallo
25 dic 2008 | 05:38 AM
Mi queridisimo Tarecus:
si te tuve presente y hoy tambien en una celebración que tendremos en la tarde por supuesto.
Mi "duende del sur" está dolido...muy dolido...gracias por él, ahora las cosas ioran mejor confie en ÉL y en tí que has hecho de puente.
FELIZ NAVIDAD y que sepas que te queremos hijo.
meblas
26 dic 2008 | 07:21 PM
Estoy con Gallo, también andamos esos caminos del miedo, la incertidumbre y el acabar abandonándose en manos de Aquel cuando ya no se sabe qué hacer. El "que sea lo que Dios quiera", no es una frase hecha, en alguna ocasión es dejar que se haga Su voluntad y, cuando esto sucede, entra la paz de la confianza. Ojalá nos sintamos en ese regazo de madre-padre inmersos en el amor más absoluto.
teodoro-gallo
27 dic 2008 | 11:27 AM
No sabes Meblas, lo grande que es cuando uno se abandona en sus brazos.
Pedid y recibireis...yo le pedí a tarecus, una atención especial, porque sabía que vendría de su mano...era para alguien a quien quiero muchisimo, como a un hijo, tarecus lo entendió rápidamente y su corazón se conmovió.
Supe d einmediato que no me defraudaría, esa persona al leerlo se ha sosegado, es diferente desde el día 24 y no hizo mas que leerlo, así que la bendición fue el bálsamo o los oleos que faltaban...y tarecus...tiene el oleo en sus manos.
Gracias por todo, gracias amigo mío y tú amiga que le tienes cerca, le das un beso fuerte de nuestra parte.
Escribe un comentario