UNIDAD EN LA DIVERSIDAD
A LA LUZ DE LA PALABRA: TRINIDAD
Os confieso que cuando tengo que hablar de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, de nuestro Dios, que es un Dios y tres personas, un sentimiento de desaliento me embarga. Una frustración profunda me invade, por mi desconocimiento e ignorancia sobre este Misterio.
Cuando oigo esta palabra “Trinidad”, aparte de pensar en que es misterio, en la incapacidad del entendimiento humano, también me viene a la mente los términos: Familia, Comunión, Fraternidad, Unidad, Diversidad, Pluralidad...

Y en este contexto en el que estamos este año, en el que se nos invita a reflexionar sobre la familia y la importancia de ésta, creo que es un día propicio para confirmar nuestra limitación para entender el misterio que hoy celebramos, y al mismo tiempo para ratificar una vez más lo fundamental que es la unidad en medio de la diversidad....
Celebramos que son tres Personas y un solo Dios... ahí está el misterio y la dificultad de entenderlo, pero que por otra parte es un misterio que muchos de nosotros también vivimos todos los días quienes valoramos la pluralidad de las gentes, los modos diversos de pensar, los modos de creer, los modos de afrontar la existencia, y por otra parte, aplicar esta diversidad en conceptos tan importantes como son: Iglesia, que es comunidad, Familia, que es unidad, Sociedad, que es colaboración...
Es cierto que
La presencia de los padres, la responsabilidad adquirida de éstos a la hora de dar la vida a un hijo, tanto en la educación personal, humana y cristiana es esencial. Quizá la delegación de estas funciones a otras instituciones, ha hecho que los hijos se alejen más de los padres y los padres de los hijos.
Fundamental y esencial, sin la cual no se puede formar familia, es
Y quizá sea ésto lo que muchas veces nos falte en todo aquello que llamamos Familia: padres, hijos, abuelos... Quizá sea esto lo que falte a lo que llamamos Fraternidad como Iglesia: amor entre Pastores y entre cristianos todos... Y quizá sea esto lo que falta a lo que llamamos Sociedad, aceptación del otro y el amor mutuo por conseguir un mundo donde se pueda vivir más en paz y en justicia.
Es cierto, no existe una Familia perfecta, como tampoco existe una Iglesia perfecta, ni una sociedad perfecta, pero sí que creo que existen Familias, Iglesias y sociedades que luchan y trabajan por serlo.














domovilu dijo
Pero.. ¿QUé pasa hoy? ¿Un ataque trinitario, o qué?
D’s jamás estableció ninguna religión. Todas ellas, con sus retorcidos dogmas irracionales y sus pervertidas teologías que alevosamente justifican lo injustificable, son creación meramente humana. Y aunque responden a la humana necesidad de acercarse a D’s, lo único que consiguen es apartar de Él a sus fieles.
No se inventaron las llaves para abrir, sino para cerrar. No se inventaron los idiomas para propiciar el entendimiento entre la gente, sino para incomunicarla adrede. No se inventaron las religiones para acercar a los humanos a D’s y reconciliarlos entre sí; sino para asegurar el dominio de unos pocos tiranos arrogantes sobre una masa de crédulos siervos voluntarios, y para justificar guerras, abusos y sembrar la discordia.
Si tanto amas a D’s, si realmente deseas apegarte a Él, deberás renegar de todas las religiones. Rechazar todos los dogmas y construcciones teológicas humanas, y quedarte solo con Él. Sin ninguna religión. Porque el D’s Verdadero no pide ser creído con fe ciega, sino sabido con pleno conocimiento. ¡Solo las mentiras reclaman ser aceptadas ciegamente! Y se entiende, porque la ceguera de sus acólitos es su única esperanza de perpetuarse…
Renuncia pues a tan cómodas mentiras, aunque te cueste; porque ese es el único sacrificio genuino que D’s espera de ti.
Es mi opinión. Y tengo en qué basarme.
18 Mayo 2008 | 10:30 PM