¡¡UN MODO DE SER FELICES!!
A la luz de
Nos encontramos en un mundo complejo. La posibilidad de lograr la felicidad tan deseada por todos se nos presenta por cualquier medio, cualquier senda, cualquier cruce de caminos.
Basta encender la televisión, escuchar la radio, leer periódicos y revistas, para darnos cuenta que la felicidad se nos ofrece y casi se nos regala como si todo consistiera en un intercambio de favores.
La felicidad es el objetivo de todo hombre que se ha embarcado en la algarabía de esta vida. Ser feliz es el deseo de todo hombre y mujer de buena voluntad. Y sin embargo, qué difícil hasta lograr este objetivo. Todos llegamos a participar en parte de la felicidad que anhelamos, pero en el fondo no somos plenamente felices y seguimos buscando.
Hombre y mujer, con deseos de felicidad, caminan por los millares de veredas de este mundo y todos con el propósito de que su corazón llegue a la plenitud del amor y la vida feliz. Como diría San Agustín, ANo hay felicidad donde no hay amor@ (San Agustín, De div. Quaest. 83, 25).
El evangelio es un proyecto de felicidad ofrecido por Jesús a todos. Él también quiso la felicidad y también nos la quiere regalar a cada uno de nosotros. Pero no a cualquier tarifa, no a cualquier precio. No a base de una compra. Quien desea ofrecer y regalar la felicidad a cualquier precio, es signo de que lo que oferta como felicidad, no es nada más que un simulacro de la misma.
Jesús, después de decirnos que Él es el Pan, es
Ser cristiano es seguir a Cristo. No puede haber cristiano sin un encuentro, sin un conocimiento, sin amar y sin seguir a Cristo. Cuando decimos que Jesús es el Camino, es
Jesús es Camino: decir que es camino significa que Jesús me está mostrando una senda por dónde enfocar y orientar mi vida. Significa que para llegar a encontrarme con Dios y ser feliz, hay que ir por el mismo Jesús, imitando su ejemplo de vida. Y Él mismo es el evangelio, su Palabra, son sus deseos y su voluntad para nosotros. Ser camino es tener a Jesús como mi maestro, mi modelo a seguir. Ser cristiano es optar por un estilo de vida que abarca todo el día.
Y Jesús es Vida: significa que nos regala lo más apreciado y lleno de valor que tiene el hombre y la mujer.












padron-duenas dijo
A partir de esa fuente de amor y vida, se pueden lograr muchas cosas, entre ellas la felicidad. Conocer a Cristo es conocer sus palabras... Tu palabra es una lampara ante mis pies... Pero no me refiero a memorizar textos y citarlos, me refiero al mensaje de amor en ellos. Que sus palabras entren en nuestro corazón y nos transforme hacia ese camino que bien citas en tu post.
Gracias por compartir y hacernos meditar sobre las cosas más importantes.
Un abrazo
27 Abril 2008 | 12:17 AM