María no pudo más.... al abrirse las puertas del palacio, se desmayó al ver a su hijo Jesús cargado con un tronco sobre sus hombros...
Yo me quedé sin palabras al contemplar el espectáculo para algunos, la tristeza de mi corazón.... Ayudé a Meblas a levantar a María que había caído al suelo de arena... Una vez en pie solo fue un frito tronador que me llegó a lo más profundo del corazón... "Hijoooooooooooooooo".....
Había visto llorar a madres ante la muerte de sus hijos. Aquella de Naín, que al entrar nosotros en el pueblo, ellos salían hacia el cementerio, Jesús hizo parar la comitiva y como ya sabéis, resucitó a aquel joven.
Callejeamos la ciudad de Jerusalén para ponernos cerca de Jesús que llevaba arrastrando sobre las piedras de la calle el madero. María quería tener a su hijo cerca. Abrazarlo con todas sus ganas... y nos insistía en que la acercáramos a él, pero era tanta la gente que nos resultaba imposible...
Una callejuela, y otra y esperamos a que pasara cerca... Jesús se había caído. Una mujer, que más tarde supe que se llamaba Fenicia, salió de su casa con un jarro de agua y daba de beber al Maestro. Una vez hubo bebido Jesús, sacó de su bolsillo un pañuelo blanco y secó la sangre y el sudor a Jesús... Se quedaron mirando el uno al otro y el soldado que estaba más cerca azotó una vez más a Jesús para que continuara su camino.
Ya estaba muy cerca de nosotros... María se deshizo de los brazos de Meblas y corrió a abrazar a Jesús... Dos hombres de la familia de los Eguzquilore, separaron a la madre de su hijo con mucho dolor, creían que esa situación hace más agonizante el camino. Los dos, sujetando a María la dejaron una vez más en los brazos de Meblas.
María rota, se abrazó a los dos... Fenicia se unió a nosotros... Ella sació la sed del Maestro y ahora quiere seguir a nuestro lado.
Ya estamos cerca de esa montaña... pero Jesús no podía más... cayó al suelo... Un hombre que venía de Cirene y acompañado por su hijo llamado por sus compañeros de clase "el Gallo", tuvo que ayudar a llevar la cruz. El hombre fuerte, sujetó el madero y su hijo, contemplaba con admiración a su propio padre al verlo levantar el gran peso. Después me contaron que el llamado "Gallo" se siguió preguntando muchas cosas sobre aquel hombre al que su padre tuvo ayudar a llevar la cruz... Nunca olvidaría la mirada de cariño que le dirigió el condenado a muerte. El Gallo, aunque pequeño, se sintió grande por la gran fuerza de su padre que ayudó a un condenado a llevar la cruz hasta el final.
Ya en lo alto, el grupo de personas que nos habíamos unido a lo largo del camino: María, Meblas, Cristina y Signora, Arthurcharlan, Rapme, Magaterrenal, Kpruza, Kaixo, los hermanos Eguzquilore, el cireneo y su hijo el Gallo... También se acercó un desconocio que se presentó como el Fenix ... algunos lo miraban mal, sin embargo yo me acerqué y con un abrazo me sentí más tranquilo... todos estábamos juntos en este momento.
Tumbaron a Jesús sobre el madero... Un soldado contemplaba la escena... dicen que se llamaba Iñak... Él obedecía pero no estaba muy convencido de lo que estaban haciendo.
El sonido metálico del choque del martillo con los clavos nos hacía salta de dolor al imaginarnos que esos clavos traspasaban nuestras manos y nuestros pies... Iñak nos miraba con cara de perdón...
Una amiga, Ultreia, de la ciudad de Jericó y que hacía poco tiempo María había ayudado a dar a luz a su hijo, se acercó y abrazó a la Madre con resignación, con impotencia...
Y Juntos contemplábamos todo... La tarde iba pasando... Las penúltimas palabras de Jesús fueron dirigidas a su Madre María: "Madre, ahí tienes a tu hijo" y luego, dirigiendo su mirada hacia mí, me dijo "hijo, ahí tienes a tu madre" y os aseguro que desde aquel momento intenté cuidar a María con mucho cariño.
A media tarde sí.... Jesús dijo sus últimas palabras... "Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu" y reclinando la cabeza expiró....
Iñak se quitó su casco romano y contemplando admirado todo dijo... "Realmente este era el Hijo de Dios"...
Postrado ante la cruz en la que has muerto Yo he cargado de espinas tu cabeza, Yo he llenado tu cuerpo de tormentos, Perdóname Señor, hoy me arrepiento, Yo he colmado tu faz de sufrimiento, Yo he sembrado tu alma de amargura, Yo atravieso tu pecho con la lanza, Perdóname Señor, hoy me arrepiento,
y a la que yo también te he condenado.
Sólo puedo decirte que hoy lo siento.
Sólo puedo decirte que hoy te amo.
Y te pido perdón por mis errores,
y te pido perdón por mis pecados,
Perdóname Señor, hoy me arrepiento,
perdóname mi Dios, crucificado.
cuando he vuelto la espalda a mis hermanos.
cuando algún semejante he despreciado,
y yo clavo en la cruz tus manos y tus pies,
siempre que a mis amigos y defraudo.
perdóname mi Dios, crucificado.
cuando he visto injusticia, y he callado.
al fingir siempre ser un buen cristiano.
siempre que espero amor y yo no amo.
perdóname mi Dios, crucificado.













11 comentarios
Manuel Toribio
21 mar 2008 | 05:11 PM
En Referencia a Iñak...
Él obedecía pero no estaba muy convencido de lo que estaban haciendo.
Obedecer
¿no es solo una de las opciones?
Lo correcto siempre es lo mas difícil!!
Buen posteo, gracias por compartirlo.
fenicia
21 mar 2008 | 05:47 PM
Que triste por un lado que Fenicia no pudiera hacer mas que darle agua y secarle el sudor al Señor,pero por otro que hónor Tarecus y Mª Carmen,yo,me he estremecido,me ha parecido verdad,que estaba dentro de esa escena,que Jesús y yo nos mirabamos y es algo que no te puedo explicar amigo mio,lo que siento por dentro.Mil gracias.Está siendo una Semana Santa muy productiva para mi a nivel interior,muy de reflexión y de reencontrarme conmigo misma,que me estaba perdiendo un poco.
Reitero mi gratitud,mi emoción y mi aprecio a ti.
BESOS
teodoro-gallo
21 mar 2008 | 07:02 PM
SOL ÚLTIMO EN LA ESPIGA DEL DIOS CRUCIFICADO.
LOS TRIGALES DOBLADOS HUELEN A MUERTO.
PERDÓNAME SEÑOR...TAMBIEN HE PECADO
Y ME UNO A LA ORACIÓN DE MI POETA "TARECUS".
YO SIN SABERLO SEÑOR, HE COLMADO TU FAZ DE SUFRIMIENTOS.
TRAS PALABRAS DE RISAS Y MENOSPRECIOS,
POR ESO TODO LO QUE ES FALSO Y DESVALIDO,
DEJO QUE UNA ROSA CUBRA MI PECHO
PARA ENTREGARTELA A TI SEÑOR CON MI SILENCIO,
CON PALABRAS QUE SE AHOGAN EN ESTE MOMENTO...
DALE AL MUNDO PAZ Y SOLAMENTE DECIRTE, SEÑOR
¡QUE ME ARREPIENTO!
meblas
21 mar 2008 | 08:38 PM
Y SE ARREPIENTEN LAS PIEDRAS DE SER PIEDRAS
Y NO SER HIERBAS Y FLORES A SU PASO,
CONVERTIDAS EN BLANDO SUELO A TU CAÍDA,
EN SUAVE AROMA AL ROCE DE TUS LABIOS.
LA VOZ DEL CORAZÓN AHOGA EL LLANTO,
FATIGADA LA CABEZA, CAE DE LADO,
SE ARREPIENTE LA LUZ QUEDANDO TENUE,
EL CALOR A OSCURAS Y LO FRÍO, QUEBRADO.
CUANDO TANTO DOLOR IMPLORA HACIA LO ETERNO,
POR LO INGRATO DEL HOMBRE ACOBARDADO,
OS AMO, DICE EL CRISTO, NO LO OLVIDES,
Y SE ARREPIENTE LA VIDA CON TODO LO CREADO.
meblas
21 mar 2008 | 08:41 PM
Gracias Tarecus.
teodoro-gallo
21 mar 2008 | 08:53 PM
ole....ole....ole ¿queda mas arte aun? un beso a tossssssssssss
fenicia
21 mar 2008 | 09:00 PM
PERDONAME,MI DIOS CRUCIFICADO,PERDONAME PORQUE HE PECADO Y PERDONAME SEÑOR,POR CUANDO VUELVA A PECAR,QUE COMO SER HUMANO SIN DUDA TE SEGUIRÉ FALLANDO,PERO DAME ENTONCES NUEVAMENTE LA LUZ PARA RECONOCERLO Y ARREPENTIRME EN LA SEGURIDAD DE QUE SERÁS COMPRENSIVO Y GENEROSO,ME DARÁS MIL OPORTUNIDADES.
fenicia
21 mar 2008 | 09:06 PM
puedo asegurar amigos que en toda mi historia cocteleril este es el post que mas me ha emocionado y los comentarios mas sinceros que he plasmado,salidos del corazón,asi espontaneos, no de Fenicia,sino de Mari Carmen.
Gracias de nuevo Tarecus
Tarecus
22 mar 2008 | 01:10 AM
Esto es una preciosidad... parece que estoy rodeado de poetas y gente que sabe de ternura y delicadeza... Gracias amigos...
www-lacoctelera-com-inaki
22 mar 2008 | 04:45 PM
Me has quitado un peso de encima, Tarekus. Pobre Iñak...
Tarecus
22 mar 2008 | 06:11 PM
Todos de algún modo formamos parte de esta historia... ¡Qué bonito meternos en la escena... en la historia y tomar partido por una u otra forma de ver las cosas.... Tranquilo Iñaki... Iñak es de los buenos como creo que así lo eres tú... El soldado Malcos se convierte al amor de Dios reflejado en Jesús... Eso es....
Escribe un comentario