"AMA MUCHO PORQUE SE LE HA PERDONADO MUCHO"
Con el domingo de hoy retomamos el tiempo ordinario, como si en el fondo nos pusiéramos otra vez al volante de la carretera principal,ordinaria... en este caso es la vía de la vida ordinaria de cada día, sin grandes fiestas ni grandes acontecimientos... y es que en la vida de siempre Dios se sigue manifestando, no es necesario tener fiestas para encontrarnos con Dios que se hace uno de nosotros cada día.
El evangeliode Lucas es el evangelio de la misericordia y del perdón. Jesús es una persona que derrocha gracia y perdón sobre aquél o aquella que se arrepiente de corazón. En este caso, el evangelio nos presenta a una pecadora arrepentida, pero también aparece en escena un fariseo que es incapaz de comprender el significado del perdón que ofrece Jesús.
Cuando Jesús ve el arrepentimiento y la fe nunca niega el perdón. Y es que Dios no nos perdona porque nosotros seamos buenos, sino porque El mismo es el Bueno. No se nos perdona porque hayamos amado mucho. Es precisamente al revés "ama mucho porque se le ha perdonado mucho". Jesús con su perdón transforma el corazón y cambia la vida de la persona que se ha manchado con el mal.
Sin embargo, el fariseo, pasa de ser acusador a Jesús y a la mujer, a ser acusado por Jesús. Y es que este hombre no tiene amor y es incapaz de comprender lo que significa el perdón; o mejor, no entiende esa expresión bíblica que dice “misericordia quiero y no sacrificios”. El fariseo no da señales de amor a Jesús ni de arrepentimiento, sino que tiene el espíritu de una religión "de méritos y cumplimiento". No se da cuenta de que ante Dios todo es gracia, de que el cumplimiento de
Llega a decir Jesús “Al que poco se le perdona, poco ama”. Me recuerdan estas palabras de Jesús aquella historia que decía que cada vez que reconocemos nuestra debilidad pecadora nos acercamos más a Dios.
El hombre y la mujer están unidos a Dios porel hilo de amor. El pecado rompe el hilo, pero cada vez que recuperamos su amistad es como si hiciéramos un nudo de nuevo en la cuerda del amor. Y así, cada vez, esta cuerda se queda más pequeña, más corta, y en consecuencia, estamos un poco más cerca de Dios.
El arrepentimiento sincero nos hace valorar mejor la inmensidad del perdón y de la misericordia de Dios que es Padre. El fariseo no tiene nada que agradecer a nadie, ni se siente deudor de nadie. Su corazón se vuelve cada vez más duro. Quienes se creían "justos" despreciaban a los pecadores y procuraban alejarse de ellos.
Quizá tuviéramos que revisar nuestra actitud ante la capacidad que tenemos de regalar el perdón, la capacidad de ofrecer a los demás el don del perdón. Y no sólo eso, sino la capacidad que tenemos de acoger el perdón que nos ofrecen los demás.
Sólo quien es capaz de perdonar de corazón, ha entendido el evangelio de Jesús. Al fin y al cabo, el amor y el perdón son conceptos que no se pueden separar del mensaje del Maestro. No hay perdón verdadero si no hay amor, y no puede haber amor si no sabemos perdonar de corazón. Un reto duro y serio que el evangelio de hoy nos platea al comienzo de esta segunda etapa del ciclo ordinario. Afrontar nuestra vida desde la aptitud del perdón.
No se puede entender a un seguidor de Jesús si no afronta la dificultad de saber perdonar aún a aquellos que nos han hecho un profundo daño.









teodoro-gallo dijo
Mi querido amigo:
Mis amigos yyo hemos tenido que emigrar de una página en la que llevabamos muchos años (5), por los insultos a la página, a los correos privados, en fin de todo. Hemos puesto denuncias, los ha pillado la policía, en fin muchas cosas nos han ocurrido y nos hemos transformado en otros.
Perdonar a los enemigos ha sido lo más dificil lo mas que ha costdo, pero con tesón lo hemos logrado.
Esos enemigos de nuestra Comunidad, ya tiene su merecido pues ya están salvados, ellos según decían eran los mas católicos y por eso se permitían insultar a diestro y siniestros.
Muchas veces tratamos de atraerlos pero no fue posible, así que hicimos como nos dejó dicho Jesús: "cuando en una casa no os admitan salid de ella y sacudid el polvo de vuestras sandalias".
Perdonados quedan, allá con sus liturgias y sus rezos, posiblemente Dios les pida cuenta y ellos entenderán entonces.
Saludos
17 Junio 2007 | 07:42 PM