No hace muchos días, en una celebración de la Eucaristía, y al comprobar, después de dar la comunión a algunos (por no decir algunas,y se podría decir todas... solo hay mujeres) y la comunión directamente en la boca, me recordó que tenía que informar a mis hermanos de fe que había una campaña mundial con una serie de consejos para evitar el contagio de la gripe actual. Y venía a mi memoria que hay una tradición primitiva, en la que se recuerda a los cristianos cómo han comulgar poniendo la mano, y me refería a ello, aconsejando que era mucho más higiénico comulgar poniendo la mano que directamente en la boca, (con la mano comen las personas adultas... solo a los bebés y enfermos se les da la comida en la boca).. Y sería más higiénico no sólo para mí, ministro, como bien sabes de la Eucaristía y a los demás ministros/as, sino para los que reciben la comunión después de quien lo ha recibido en la boca... Quizá de este modo se podría ayudar y colaborar con la sociedad y con la ministra de sanidad para evitar la propagación de todo tipo de enfermedades.
Mi sorpresa fue que algunas hermanas/os al día siguiente comenzaron a comulgar como "cristianas adultas"... tomándola con respeto en la mano... y me dije ¡Bravo!... ya estamos poniendo nuestro granito de arena y estamos colaborando con el mundo de la salud y de la
prevención de enfermedades... Pero más sorpresa fue que a los dos día unas religiosas, -que por supuesto no están de acuerdo con la comunión en la boca ni en muchas cosas más...- me entregaron un extracto de las posibles reformas litúrgicas que encabeza Antonio Cañizares (perdón, El Eminentísimo y Reverentísimo Monseñor Cardenal.. -si se dice así, que no lo sé)... Es un documento presentado al Paoa y que expone las propuestas de reforma litúrgica. El documento es del pasado día 4 de abril y fue presentado por el prefecto de la Congregación del Culto Divino, tras ser aprobado en una "plenaria" de dicho dicasterio romano. Y en él, se preconiza la vuelta a la misa en latín de espaldas al pueblo y la prohibición de comulgar en la mano. Es la vuelta a la misa tradicional. ("***Menos mal que nuestras Iglesias están llenas y con estas propuestas esperamos volver a la antigua sociedad de cristiandad***). Dice el comentarista: Vuelve Trento. Un extracto de la noticia: "Entre las nuevas propuestas concretas aprobadas por el dicasterio que preside el cardenal Cañizares figura la de proclamar que la forma habitual de recibir la comunión sea en la boca y no en la mano, como hasta ahora. La comunión en la mano pasaría a ser un rito extraordinario"...
Y es que si en la Iglesia hablamos de algunas prácticas como "antinatura" en el comportamie
nto de los seres humanos, no podemos de evitar de pensar y decir casi lo mismo con algunos de los consejos que algunos ministros de la Iglesia dan a sus fieles... La Comunión en la Boca es antihigiénico y posiblemente un modo de transmitir enfermedades, más aún cuando nuestras iglesias son frecuentadas por personas mayores y algunas enfermas... Y algunas propuesta son anticomunitarias y poco familiares si es que hablamos de la Iglesia como una Familia de Hermanos... Las relaciones se vuelve frías y parece que una vez más queremos se intenta devolver algo tan importante en nuestro camino de vida de fe, al tabernáculo de lo misterioso, de lo escondido y separado del pueblo.
No sé si ha salido algún comunicado por parte de la Iglesia Oficial sobre el asunto de la Actual Gripe... (algunos Obispos sí que se han pronunciado) pero algo tendría que decir (sensatamente) para AYUDAR al mundo entero a evitar el contagio masivo que se está dando con esta enfermedad (y esperemos que la solución no sea simplemente el consejo de la "abstinencia" como en otros asuntos serios de la vida. En este caso se le podría llamar "adstinencia eucarística", claro). Por otra parte comulgar (con dignidad) en la mano sería volver a las fuentes de nuestra historia cristiana. San Cirilo nos describe cómo se ha de comulgar, y nos habla de hacerlo con reverencia en la mano... "cuando te acerques a recibir el Cuerpo del Señor, no te acerques con las palmas de las manos extendidas ni con los dedos separados, sino haciendo de tu mano izquierda como un trono para tu derecha, donde se sentará el Rey. Con la cavidad de la mano recibe el Cuerpo de Cristo y responde Amén..."
Quizá algunos de nuestros obispos y algunos fieles (que Dios sabe cómo cuidan su higiene personal y familiar y su salud) nos están exigiendo una fe en que Dios que vaya contra la naturaleza misma (y que según nuestra fe, Dios mismo lo creó. Querrá Dios que actuemos contranatura al ponernos al filo del contagio de la enfermedad por el hecho de comulgar en la boca? Para algunos es una muestra más de nuestra fe en Dios... ¡Hasta dónde hemos llegado!)... Por eso mismo, no sé qué tipo de gripe habría que curar antes en la Iglesia, si la Gripe A o la Gripe Mental... El tiempo lo dirá.

El Papa Benedicto ha hecho pública su tercera encíclica (Caritas in Veritate= caridad en la verdad) de marcado carácter social... en ella plantea el serio problema que está pasando la economía, de propuestas de mejora en diferentes estructuras mundiales. La doctrina es muy positiva y quizá se debería de poner en práctica en el mismo seno de la Iglesia, comenzando por las altas instancias, pero no quiero ir yo ahora a comentar este tema, pero sí en las imágenes que se han hecho públicas de la firma rubricada por el mismo Papa en la encíclica. Es cierto que quizá el Papa deba darse cuenta que estamos en la época de la imagen, y que aparecer firmando un documento que habla sobre el problema de la pobreza y las injustcias (entre otras cosas), rodeado de objetos de oro, quizá deje mucho que desear: la lámpara dorada, el crucifijo de oro, la bandeja y el juego de escritorio de oro, las gafas, los anillos y todo el contexto... quizá sería para pensárselo.
El calor arrecia estos días en prácticamente toda España. Hemos ido viviendo de un modo u otro los acontecimientos de nuestra historia y mañana, después de haber celebrado las fiestas de la ascensión, pentecostés y la trinidad, vamos a celebrar la fiesta del corpus... Una fiesta muy enraizada en el sentir del pueblo cristiano de nuestras tierras. Es la fiesta de la "quedada" de Jesús entre nosotros, quedada donde no hay botellón ni borracheras, sino, sí que es una quedada donde se puede encontrar sentido. Si aquella noche en la que Jesús tomó el pan entre sus manos y prometió quedarse para siempre en medio de 
El domingo pasado celebrábamos la fiesta de Pentecostés, la fiesta del Espíritu, y con ella dimos por finalizado el tiempo Pascual. El domingo que viene celebraremos el Corpus Christi recordando al Hijo de Dios que se queda con nosotros, y hoy, de forma muy singular, celebramos la Trinidad, y así celebramos al Padre, en unidad del Espíritu que celebramos el domingo pasado y en unidad al Hijo que celebraremos el domingo que viene.
No creo que sea porque la gente esté retirada por lo que los cristianos celebramos, pero sí que me evoca respeto, misterio, tranquilidad ante lo que vivimos...
Decir que nosotros hacemos la experiencia del desierto, significa que somos capaces de entrar en nosotros mismos, hacer silencio y encontrarse con uno mismo, pedagogía ésta, que hoy en día no se estira, pero que es necesaria para vislumbrar lo que hemos de cambiar y lo que hemos de preparar para celebrar con mucho gozo la Pascua, para celebrar en definitiva también nuestra Pascua.
Jesús... Después de hacer la experiencia del desierto, Jesús se lanza y se compromete en el anuncio de la Buena Noticia... a todos, pero de un modo especial, a los que viven la pobreza en sus muy diferentes manifestaciones.











